En su momento ya os contamos que la costumbre china de comer con palillos tiene más de 5.000 años. No es la única
usanza milenaria en los almuerzos y cenas. De hecho hay multitud de usos y hábitos cuyo origen se pierden en la noche
de los tiempos que hacen de la comida toda una experiencia. Algunas de ellas esconden una
razón práctica, otras son meramente rituales, pero todas ellas hay que tenerlas
en cuenta si somos invitados a la mesa de un ciudadano chino. Os vamos a citar algunas.
A los occidentales nos llama la atención los nombres tan poéticos de algunos platos chinos ("familia
feliz", "alzamiento del fénix", "carne de sol"…). No
se trata de una estrategia de marketing sino de una muestra de respeto hacia la
propia comida: muchos de los platos que degustamos en los restaurantes chino
cualquier sábado eran especialidades de una
fiesta o estación determinada. Los nombres recordaban esas ocasiones
especiales.
Habitualmente la mesa china se compone de tres o cuatro entremeses fríos que deben estar
puestos en la mesa antes de que lleguen los comensales, los pertinentes platos de arroz y otros cuatro bandejas con platos
calientes, que se servirán cuando los invitados ya hayan llegado. Respecto a las
sopas os podemos decir que sirven como una especie de acompañamiento (se nos
servirán varios cuencos a lo largo de la comida). Os avisamos: aunque los
entremeses ya estén colocados no deberemos empezar hasta habernos limpiado las
manos con los paños calientes.
Un detalle curioso es que, aunque
siempre se nos ha dicho a los occidentales que el arroz es el complemento de
los platos principales lo cierto es que en cierta manera es al contrario: son los platos calientes los que sirven de acompañamiento al arroz.
Respecto al protocolo os diremos los
hábitos que se podrían consideran "de mala
educación": remover el arroz dentro del tazón, llenar demasiado los platos, devolver
una bandeja a la mesa sin haber tomado algo de ella, escoger los trozos de
comida de la bandeja de la que nos vamos a servir, extender el arroz para
enfriarlo o añadir los condimentos directamente a las bandejas. En resumen estos gestos se consideran "de mal gusto" porque vendrían a
significar que no nos gusta lo que nos han puesto y el cocinero se lo tomaría como
un desprecio a su trabajo.
En lo que a cubiertos y vasos se refiere
debemos tener cuidado y no dejar los palillos dentro
del plato(esta es una costumbre de los funerales). Tampoco debéis olvidar que no debéis beber hasta que el anfitrión lo haya hecho… ¡ah! y si vuestro
está vacío no lo llenéis vosotros directamente, llenad el vaso del comensal a
vuestro lado y él os devolverá el favor.
Si la comida termina con un brindis
debes saber que el número de ellos es ilimitado y que cada vez que quieras dar
un trago tendrás que proponer uno. Eso sí, asegúrate de que todos los invitados
tienen sus vasos llenos. Por cierto, aunque los
brindis duren toda la noche debes saber que no tienes por qué hacerlos con
alcohol: cualquier bebida que no sea agua es bienvenida.
Hay muchas otras costumbres, pero no nos
cabrían en este espacio. Así que os invitamos a preguntar o a investigar. Y si
la lista os parece demasiado larga recordad aquel viejo dicho "cuando a
Roma (en este caso Pekín o Nanjing) fueres, haz lo que vieres".
No hay comentarios:
Publicar un comentario