Yoga
Acerca de
Yoga
Tan importantes como
el fin son, precisamente, los medios para obtenerlo. Patanjali distingue en el
Yoga ocho grados, o etapas, para llegar al conocimiento del alma:
·
Yama: mandamientos de la moral universal
·
Niyama: autopurificación por la disciplina
·
Asana: postura
Yama y Nyama controlan
las pasiones y emociones del yogui y lo mantienen en armonía con sus
compañeros. Las Asana mantienen el cuerpo sano y fuerte en armonía con la
naturaleza. Finalmente , el yogui llega a ser libre de la conciencia del
cuerpo, al que conquista y convierte en adecuado vehículo del alma. Estos tres
primeros grados o etapas, son de encuesta exterior ( bahiranga sadhana ).
·
Pranayama: control rítmico de la respiración
·
Pratyahara: recogimiento y emancipación del espíritu de la dominación de
los sentidos y los objetos externos
Los dos grados
siguientes, Pranayama y Pratyalwra, enseñan al aspirante a regular su
respiración y de este modo ejercer el control de la mente y ayudar los sentidos
a liberarse de la esclavitud de los objetos de deseo. Estos dos grados del Yoga
se conocen como de encuesta interior
( antaranga sadhana ).
( antaranga sadhana ).
·
Dharana : concentración
·
Diana: meditación
·
Samadhi: estado de superconsciencia alcanzado mediante una profunda
meditación en la que el aspirante individual (sadhaka) se convierte en uno con
el objeto de su meditación, o sea, con Paramatma o Espíritu Universal
Dharana, Dhyana y
Samadhi conducen al yogui hasta lo más recóndito de su alma. El yogui no mira
al cielo para encontrar a Dios sino que sabe que está dentro, y es conocido
como el Antaratma (el interno sí mismo). Los últimos tres grados lo ponen en
armonía consigo mismo y con su Creador. Estos grados se llaman antaratmasadhana y constituyen la encuesta del alma.
Las asana o posturas,
procuran firmeza, buen desarrollo y ligereza a los miembros. Una postura firme
y agradable proporciona equilibrio mental y evita la inestabilidad de la mente.
Las asana no son simples ejercicios gimnásticos: son posturas.
Las asana se han
desarrollado durante siglos conformándose para el ejercicio de cada músculo,
cada nervio y cada glándula del cuerpo. Las asana aseguran el desarrollo
físico, la fuerza y la elasticidad sin llegar al límite; reducen el cansancio y
suavizan los nervios. Pero su real importancia radica en la educación y
disciplina del espíritu.
El yogui conquista el
cuerpo por medio de la práctica de las asanas y hace de él un adecuado vehículo
del espíritu. Un alma sin cuerpo es como un pájaro privado de su facultad de
volar.
La ejecución de las
asana permite, en primer lugar buena salud, que no es solamente mera
existencia. Existe un bien que debe ser ganado con rudo trabajo, y es un estado
de completo equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.
Algunos nombres de
asana tienen nombres derivados de la vegetación, como árbol (vrksa) y loto
(padma); otras de insectos como el saltamontes (salabha) y el escorpión
(vrschika); otras de animales acuáticos o anfibios como pez (matsya) o la
tortuga (kurna), la rana (bheka o mandflka) o el cocodrilo x(nakra). Hay asana
con nombres de ave como el gallo (kukkuta), la garza (baka), el pavo real
(mayura) y el cisne (hamsa) y también con nombres animales cuadrúpedos como el
perro (svana), el caballo (vatayana), el camello (ustra) y el león (simha). No
se han dejado en olvido los nombres de criaturas que se arrastran como la
serpiente (bhuianga) ni los que se refieren al estado embrionario humano
(garbhapinda). También tienen nombres de héroes legendarios tales como
Virabhadra y Hanuman, hijo del Viento; de sabios como Bharadwaja, Kapila,
Vasistha y Visvamitra, y algunas llevan incluso nombres de dioses del panteón
hindú y hasta recuerdan las Avátaras o encarnaciones del Poder Divino.
En el ejercicio de las
asana el cuerpo adopta diversas formas parecidas a distintas criaturas y su
espíritu se halla compelido a no despreciar a ninguna criatura puesto que en
toda la creación, desde el más insignificante insecto hasta el más perfecto
sabio, alienta el mismo Espíritu Universal que adopta formas innumerables.
Lo mismo que la
palabra yoga tiene un amplio significado, así ocurre también con la palabra
"prana".
Prana significa
aliento, respiración, vida, vitalidad, viento, energía, fuerza, concepto que
considera al alma como opuesta al cuerpo. Esta palabra se usa generalmente en
plural para indicar "alientos vitales". Ayama significa expansión,
extensión amplia o restringida, Pranayama implica de este modo la extensión de
la respiración y su control, control que se ejecuta sobre todas sus fases.
·
Inhalación o inspiración, llamada puraka (llenado),
·
Exhalación o expiración, que recibe el nombre de rechaka (vaciado de los
pulmones),
·
Retención o conservación del aliento, fase que no es ni inhalación ni
exhalación, y que se llama kumbhaka.
En los textos de Hatha
Yoga también se usa el término kumbhaka en un sentido más extenso incluyendo
las tres fases respiratorias de inhalación, exhalación y retención.
Un kumbha es un
cántaro, jarro o vasija para agua. Una vasija puede vaciarse de aire y llenarse
con agua o puede vaciarse de agua y llenarse con aire. De una manera semejante
existen dos fases en la kumbhaka:
·
Cuando se detiene la respiración tras una inspiración completa (estando los
pulmones completamente llenos con aire vital).
·
Cuando la respiración se detiene tras una expiración completa (estando los
pulmones completamente vacíos del aire nocivo).
La primera fase,
cuando se detiene el movimiento respiratorio tras una inspiración completa, se
conoce con la denominación de antara kumbhaka; la segunda, o sea cuando el
movimiento respiratorio se detiene tras una expiración completa, antes del
comienzo de una nueva inspiración, se denomina bahya kumbhaka. Antara significa
"dentro" o "interior", mientras que bahya significa
"fuera" o "exterior". De modo que kumbhaka es el intervalo
o tiempo intermedio entre una inspiración y una expiración completas (antara
kumbhaka) o entre una expiración y una inspiración también completas (bahya
kumbhaka). En ambas fases el movimiento respiratorio se halla suspendido,
detenido.
Pranayama es, pues, la
ciencia de la respiración, el eje alrededor del cual gira la rueda de la vida.
"Al igual que leones, elefantes y tigres deben domesticarse poco a poco y
con precauciones, así también el prana debe llevarse bajo control con sumo
cuidado y lentamente mediante una gradación dispuesta de acuerdo con la capacidad
y las limitaciones físicas de quien lo practica, de lo contrario éste será
destrozado", advierte el Hatha Yoga Pradipika
"El verdadero
rechaka (expiración) es el vaciado total de la mente de todas sus ilusiones. En
cambio, el verdadero puraka (inspiración) es la realización del 'Yo soy Atma
(espíritu).' y el verdadero kumbhaka (retención) es el firme sostenimiento de
la mente en esta convicción. Esto es el auténtico pranayama", dice
Sankaracharya.
Toda criatura viviente
respira inconscientemente la plegaria "Saham" (Sah =Él, Aham = Yo. El
Espíritu Inmortal soy yo) que cada uno alienta en su interior. Y, asimismo,
toda criatura expele con la respiración la plegaria "Hamsah" (Yo soy
Él). Esta ajapa-mantra (repetición inconsciente de la plegaria) se mantiene en
lo interno de toda criatura viviente a lo largo de toda su existencia. El yogui
realiza totalmente el significado de este ajapa-mantra y se libera así de todas
las ligaduras que atan su alma ofreciendo el verdadero aliento de su ser al
Señor y recibiendo de Él el aliento de vida y su bendición.
En el cuerpo del
individuo (jivatma) prana es parte del aliento cósmico del Espíritu Universal
(Paramatma) ya través del pranayama se intenta armonizar el aliento individual
(pinda-prana) con el aliento cósmico (Brahmanda-prana).
Kariba Ekken, un
místico del siglo XVll, dijo: "Si queréis alcanzar la calma espiritual,
regulad ante todo la respiración. Cuando ésta se halla controlada el corazón
encuentra la paz. Pero cuando la respiración es espasmódica, entonces el
corazón se hallará trastornado. Por tanto antes de intentar algo regulad la
respiración, mediante lo cual vuestro temperamento será suavizado y vuestro
espíritu se hallará sosegado."
La chitta (mente,
razón y "ego") es como un carro uncido a una pareja de potentes
caballos. Uno de éstos es prana (aliento), el otro vasana (deseo). El carro se
mueve en la dirección del animal más poderoso. Si prevalece el aliento los
deseos son dominados, los sentidos moderados bajo freno y la mente calmada. Si
prevalece el deseo, el aliento se perturba y el espíritu se halla agitado y en
pleno desorden. O sea, el yogui, con el dominio de la ciencia de la respiración
y mediante su control y regularización, obtiene asimismo el dominio de la mente
de la que calma el constante movimiento. Durante el ejercicio del pranayama los
ojos se mantienen cerrados a fin de evitar todo extravío de la mente.
La excitación
emocional afecta el equilibrio respiratorio; igualmente, la deliberada
regulación de los movimientos respiratorios modera la excitación emocional.
Dado que el verdadero objeto del Yoga es el control y sosiego de la mente, el
yogui aprende en primer lugar el pranayama para poder señorear su respiración.
Ello le facilitará el dominio de los sentidos. Sólo entonces su mente estará
bien dispuesta para la concentración (dhyana).
Las distracciones y
obstáculos que estorban la práctica del Yoga son:
- VYADHI: enfermedades que perturban el equilibrio físico
- SLYANA: languidez o falta de disposición mental para el trabajo
- SAMSAYA: duda e indecisión
- PRAMADA: indiferencia o insensibilidad
- ALASYA: pereza
- AVIRALI: sensualidad, el despertar del deseo cuando los objetos sensuales poseen la mente
- BHRANLI DARSANA: falso o no válido conocimiento: error
- ALABDHA BHUMIKALVA: desfallecimiento en la consecución de la continuidad o una concentración en la que la realidad no puede ser vista
- ANAVASTHILLALVA: inestabilidad en la concentración que se ha obtenido tras larga práctica.
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